11 feb 2010

Ojalá que las piezas encajen.

Ojalá las piezas encajen, sea de una forma u otra.

¿Y si yo me encuentro por la calle a un hombre, enchaquetado, vestido de negro? A ese si que le respeto.¿Y si yo me encuentro a un mendigo barbudo, austero y cansado, con una camisa corroída? A ese no le respeto.

Ojalá las piezas encajen, sea de una forma u otra.

Por que no somos lo que parecemos, sino lo que hay dentro de nosotros, porque la realidad se encuentra en el pecho, en el alma, volando por lugares insólitos.

Y no hay que llorar cuando nos hieren por fuera, porque cuando lo hacen no es más que por que ellos no tienen nada dentro, no hay que llorar cuando te llaman "fea, o tonta" porque si lloras significa que dentro de tí hay un mar, y que tienes sentimientos y te consideras algo en el mundo. No hay que llorar cuando algo nos reprochan, cuando ríen ante nuestras caras, porque lo que quieren es que sintamos vergüenza por algo que hemos hecho bien y que ellos no valoran.

Ojalá las piezas encajen, sea de una forma u otra.

¡Cuantas veces dicho este refrán ha sido, aplicado mal intencionadamente, equivocadamente o tal vez, sin pensar con la mente! Lo importante es el interior, no es el exterior. ¡Y cuando razón lleva! Porque lo de fuera no lo hacemos nosotros, nos viene ya hecho, y en realidad es casi un regalo, porque lo de dentro es lo que nosotros forjamos, lo que nosotros hacemos y lo que más cuesta, el camino difícil si tomamos la decisión correcta. No me cansaré de decir nunca, aunque lo diga gritando, aunque me quede ronca y las palabras se ahoguen en mí, que nosotros somos seres humanos, y que la maldad y la bondad nos ha sido regalada, y muchas veces ambas cosas menospreciamos.

Ojalá las piezas encajen, sea de una forma u otra.



2009-2017. Todos los derechos reservados a Ali Alina.