Amor debajo del de Olimpo.


 Pam se había enamorado de su rostro porque había conocido lo que había dentro de él.
Y si no descubría sus terminaciones nerviosas detrás, la fibrosidad de los músculos en las mandibulas, la manera en la que hablaba, lo que expresaba en las palabras seseantes como serpientes, la magia de los ojos de Apolo perdía su sentido.

Porque no era el rostro de Apolo sin su personalidad. 
Sin eso, dejaba de ser Dios y se convertía en humano.
(la imagen es de mi propiedad, así como los textos). 

Cuantas cosas ha pasado Pam ¿verdad? 


3 comentarios:

Cristinargou dijo...

Aplausos, aplausos y más aplausos. Tanto por los textos como por la ilustración, ¡que es una pasada!

Aellai dijo...

Me encantan ambos :3

abrazos ( de oso )

Valentina. dijo...

Jo, gran texto y gran dibujo, me encantó.
Un beso <3

2009-2016. Todos los derechos reservados a Alicia Alina.