- Me duele la barriga.
- ¿Otra vez?
- Sí, y mucho.
- Pues había chocolate de postre.
- Es como si se fuera aliviando...
- Olivia...
- Ya casi no me duele nada.
- Me parece perfecto, hay que ir al supermercado.
- Um... mi dolor de barriga, ya sabes, hay cosas que persisten.
***
- ¿Y que te pasa, Olivia?
- Que me duele la barriga.
- Déjame que vea...
- ¡no! No me hace falta
-¿Seguro que no puedes aguantar? Nos lo pasaremos genial.
- Mmm... es que no veas, mi barriga, no puedo con ella.
***
- ¿Qué te pasa, Olivia? Vienes conmigo a...
- ¡¡¡Me duele la barriga!!!
Y, al final, se quedó en casa.
Y, al final, se quedó en casa.