Yusuff soñaba con ser aviador.

De pequeños, todos hemos abierto los brazos cuan largo eran y hemos corrido por la acera fingiendo ser aviones. Hacíamos sonidos con la boca, imitando el motor del aparato, algo así como bruuuuuuun, bruuuuuun, y entonces hasta los mayores se asustaban. Por supuesto, Yusuff no era un excepción. 
En uno de sus viajes, su padre le había comprado un gorro de aviador que llevaba puesto a todas horas y tenía color carmín, aunque del uso había empezado a desgastarse y ahora parecía cuero de oveja. Muchas veces había soñado con surcar los cielos y atravesar las nubes, que debían de saber a azúcar y a chocolate, pero siempre despertaba y estaba con los pies bien pegados a la tierra. A Yusuff aquello le fastidiaba. Miraba el azul sobre él y envidiaba a los pájaros, con aquellas grandes alas que los hacían planear sobre el aire. En esos momentos de desesperación, arrugaba la nariz, corría hacia su casa con la bufanda de su abuela arrastrada tras él, y se encajaba el casco en la cabeza mientras subía por los muebles y se colgaba de la lámpara. 
Y si cerraba los ojos, volaba sobre la arena del desierto, sobre el mar embravecido y sobre las torres altas que daban las doce en París. (Como un verdadero piloto de sueños).

18 comentarios:

Pain and suffering dijo...

Precioso.. relata perfectamente los sueños de los niños pequeños, que hasta ellos pueden sufrir por querer cumplirlos.. pero así es la vida, no se puede tener todo lo que se quiere, si no, qué sentido tendría todo?

Y por cierto.. la música de fondo es exquisita, es super relajante leer con piano de fondo.. :)

Un beso!

cami curieux dijo...

es una entrada preciosa! me encanta
esos suenios de la infancia que seguimos hasta el cansancio...
hermoso tu relato!
besos, cami

Laura Drop R. dijo...

Seguro que llegó a cumplir su sueño.
Una preciosidad de texto :)

¡Un beso enorme!

Ginebra dijo...

Todos tenemos sueños y a todos nos gustaría verlos cumplidos; por supuesto, Yusuff no era una excepción. Pero sin sueños por cumplir, ¿qué sería la vida?
Un guiño ;)

Karla Juárez ♥ dijo...

Recuerdo que yo queria ser como Amelia Earhart...

Helen dijo...

Que bello relato, tan ingenuo y mágico :)

Carolina Campos Velasco. dijo...

Ah, la niñez, era tan hermosa. Yusuff me recuerda a un personaje mío del que a veces escribo en mi blog, es un niño de 9 años llamado "Frank" Y sueña con ser piloto.

Tienes mucho talento preciosa, un abrazo.

Wik@♥ dijo...

HERMOSO, excelente relato :D me encanto y me hizo acordar a mi de chiquis, qué bonito, besos :D

Miss Frenesí dijo...

Me encantan los chicos así, que tengan pájaros en el corazón y que sueñen con surcar el firmamento.
Precioso :)
Un beso enorme bonita!

Erika dijo...

me encanta la entrada... es preciosa y me ha recordado a cuando era pequeña :)
Un beso enorme

Anaid Sobel dijo...

Nada como los sueños de un niño, son los más reales...

Maite dijo...

Me ha recorrido un escalofrío, sencillamente precioso.

Nel dijo...

me encanta todo lo q escribes,me hiciste sentir niña de nuevo,besos!!

Xikaakira dijo...

Precioso!!
Y no hay nada mejor que la imaginación de un niño ^^
Bss

Mayra Alejandra Roa Martinez dijo...

cómo siempre hermoso *_*

Damián Aguirre dijo...

Tus textos siempre me agradan de forma particular, debe ser porque tenes la originalidad que no encuentro en otros blogs... me llevó a volar también, aunque con los ojos cerrados, porque el vuelo a ojos abiertos lo dejé con el "bruuuuu" de los seis años

Nirvana Cade dijo...

Me ha encantado, un niño y sus ilusiones, su imaginación. Incluso yo hago eso mismo hasta ahora, estirar mis brazos y volar.
Bella entrada. besos.

Emiliana dijo...

Los sueños... son los que mantienen la esperanza. Siempre.

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