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1 nov. 2017

Va a escampar

Llueve y parece que va a hacerlo eternamente. Pero en el refugio de mi hogar, con las ventanas cerradas y una manta, el decir adiós duele menos. Llueve y caen las gotas y el mundo exterior parece un circo en el que el cuerpo se perdió. Ya volverá a ser, el suyo, otro cuerpo desconocido más.
Sigo enfundada en una y mil mantas y con un pequeño vacío en el estómago, que se asoma de vez en cuando, y dice: echar de menos. Pero yo lo sé. En lo agradable de mi propio espacio. Lo sé. Que mientras yo sigo sumida en esta cálida oscuridad, va a escampar.
Adiós eterna abstracción, adiós cuerpo. Ya no eres carne sino lluvia. 

2 sept. 2017

Al son de la cumbia

El espacio estaba lleno de carcajadas. Diego bailaba cada vez más rápido, a su alrededor las palmas se seguían las unas a las otras, coreaban sus pasos y los de otros tantos más. Un corro en el centro tocaba diversos instrumentos, y el notaba el pañuelo rebotándole en la barbilla, el suelo desapareciendo de sus pies. Se cruzaba los ojos con Pam, ella los tenía chiquitos por la risa, arrugados en los bordes, y se cogían del brazo, una y otra vez, separándose de nuevo. Con las miradas cruzadas, cantaban solo el estribillo, y se sentían amparados por el resto de la sala, y reían sin razón cuando este llegaba, y todo el mundo lo cantaba a la vez, y reían con ellos. Eran un solo pueblo alrededor de una sola canción.
El corazón a Diego le latía muy rápido, sentía la sangre caliente latirle por las venas, la felicidad en la garganta, gritaba, rodaba, se tocaba con Pam, enredaba los pelos en su dedo de manera efímera, luego sus cuerpos se separaban de nuevo y el contacto con ella desaparecía. La falda de ella se movía al ritmo de la música también, le sudaba la frente y tenía las mejillas coloradas, el pecho le subía rápido porque no era capaz de respirar con normalidad. 
La cumbia les hacía olvidar, todo lo que horas antes persistía en sus mentes y ahora era lejano como un sueño. 

25 ago. 2017

El reflejo del espejo de José

Desde la decisión, José había sido feliz. Ahora se habían ido la presión en el pecho, la insuficiencia. Ahora se miraba al espejo y estaba él. 
Él con su pelo rizado y moreno, él con sus ojeras, con sus pecas, con sus granos en la frente, con su nariz casi perfecta, con su diente torcido, con el piercing de la oreja, con los labios secos, con la barba con canas -pese a que no llegaba a los veinticinco-, con su chicha de más, con sus pestañas largas, con todo el exceso de pelos de sus cejas. Con los pantalones rotos, con cinco arañazos en el brazo, con los codos secos, con la piel tostada, con la cicatriz al lado del pecho izquierdo, con sus dedos elegantes, con sus uñas bien recortadas, con el bigote despeinado, con el dolor en la pierna, con la camisa roja de su padre -que le quedaba grande, porque su padre pesaba veinte kilos más que él-, con la sonrisa. Con las mejillas y la nariz siempre coloradas, con las orejas frías, con el moratón en el ojo derecho.
Estaba él. Solo. 
La decisión le había llevado a:
los cinco arañazos
el dolor en la pierna
el ojo morado.
Pero no importaba. No importaba porque los cinco arañazos, y el dolor, y el morado, se irían. Para siempre. Y después de eso quedaría todo lo demás. De todo lo demás había cosas buenas, y cosas malas. Pero el espejo no le fallaba. Porque todo lo demás era suyo, era de su camino, era de él. No pertenecía a ningún hombre más.
Y las cosas malas de uno, los codos secos, el mal humor, la terquedad, la falta de memoria, son mejorables con un poco de crema hidratante y paciencia. Uno se aplica sus remedios sobre si mismo, uno habla con sus propios monstruos, uno se sonríe delante del espejo. No es fácil, pero ahí está.
Por eso José era feliz desde la decisión. Por eso José seguirá siendo feliz, solo, rodeado de todas sus cosas, que no tiene que justificar ni luchar ni cambiar por ningún hombre más que no sea él.
En el cuarto de baño, José y el reflejo de José en el espejo se sonríen. Tienen suerte de volver a ser una misma cosa.

6 may. 2016

La bicicleta.

Música.
Soy yo, charlando contigo en una habitación. Después, te observo marchar en la bicicleta, con las luces puestas, el rojo marcándose al fondo del camino, todo lo demás en oscuro, amarillo sucio. No escucho nada, solo el color. Y tú te alejas por la acera, con el cuerpo levantado sobre la bici, para coger velocidad. Pasas a través de la parada del autobús, y en un instante de segundo, te distorsionas detrás de los cristales, las letras y los reflejos. Reapareces. Me pongo de puntillas, te distingo entre la gente, las señales que en la orilla del cemento te cubren, convierten tu viaje en bicicleta en una historia de viñetas. Y camino con la espalda hacia atrás, la cabeza vuelta, ya en la otra acera, después de haber cruzado el paso de peatones. Blanco negro y blanco. Los coches parados delante de mí son espectadores de nuestra escena. 
Te digo adiós con la mano. Pero tu no me ves, pedaleas sin mirar atrás porque si giras la cabeza, perderás el equilibrio. Eres cada vez más pequeño, una mota de negro en el fondo del paisaje, y te me entrecortas por los coches, por el semáforo, hasta que se pierde la luz roja y eres solo un color de recuerdos, más en el pecho que en la vista. A veces, cuando te vas con la bici, me cuesta trabajo dejar de mirar el último punto donde te vi, y me quedo unos segundos quieta, guardando ese instante, como si aún siguieras ahí, la luz roja en medio del horizonte. Hasta que me doy cuenta de que ya no estás y al dar la vuelta me reflejo en los cristales del edificio que hay al lado del paso de peatones. Y los reflejos son la imagen, de los dos en la habitación, y es un recuerdo silencioso y sencillo como tú. 
Porque no hay nada más perdurable en mi mundo que esa forma en la que se bambolea la bicicleta cuando te vas, y la luz roja titilando. Titila diciendome adiós, como una parte fragmentaria de ti, que se despide casi sin quererlo.
Adiós.
Adiós.
Adiós.

O mejor aún, hasta la próxima.

3 sept. 2015

La línea circular.

Regina Spektor - Us ♫.
Imagínatelo.
Tú y yo dando vueltas, cogidos de la mano, en un círculo interminable y algo inexacto. Tu cara. Mi cara. El mundo.
Imagínatelo.
Perderse en las vueltas
en el equilibrio
y no caer.

No caer.

22 ago. 2015

Qué de luz y en dónde.

Morningsiders-Empress ♫.
Tengo una vaga idea de la felicidad.
Creo que huele a viejo. No ese olor que apesta a pasado. El que es más como un clásico, un recuerdo que te impulsa hacia delante. Y no es un estado continuo; son más bien puntos inconexos en el tiempo, un sonido que perpetua en la memoria y se hace eterno. 
Es un instante. El blanco de las paredes, la luz de las monteras sobre las sábanas a las ocho de la mañana, la calidez de la madera y una barba debajo de la almohada. 
Tengo una vaga idea de la felicidad.
Abstracta y dulce. 

6 ago. 2015

Ahí va mi disculpa.

Sabes, no sé por qué, ayer fue un buen día. Discutimos (o discutí yo) pero fue un buen día. 
A ti no te importa que yo esté mal, no de esa manera a la que todo el mundo importa. Tú no te rindes, y no sé porque. Es como que escuchas y olvidas, aunque no lo hagas de verdad, siempre le restas esa importancia de más a los asuntos. 
Y digo que fue un buen día porque atardecía, y se veían las cosas en ese blanco y negro que causa la ausencia de luz. Era un negro como azulado, romántico. Y tu piel se veía tan blanca contra todo lo demás, y tus ojos tan mar. Eran casi verdes ayer, esperanza. 
Es que, no sé como lo haces, que siempre representas la esperanza. 
Maldita sea, como separarme de ti cuando te quiero tanto que me duele la garganta solo de pensar en tus silencios. Silencios que no miran a ningún lado, que no esperan nada, que no se impacientan ni parecen forzados. Silencios que a día de hoy solo he podido ver en ti. 
No quiero perderlos, no quiero perderte,
como me cuesta contra el ruido.

3 jul. 2015

Memorias.

Me escribo a mi misma para no olvidarme del pasado. Escribir es una manera de retener cosas que no sabes si existen o no de verdad. El amor, las ganas, el sueño. Cosas que se evaporan, que cambian con el tiempo, que son inestables como la vida, porque son consecuencia de ella. 
Me gusta echar la vista atrás y ver lo que escribí, porque sé que lo que escribí es lo que era. A veces, sobre todo en las noches (tiendo a pensar mucho por las noches últimamente, horas eternas), me planteo como hay gente que puede vivir sin arte. Sin expresar en un par de brochazos, en un par de líneas de grafito, toda la emoción interior. Y la ira, cuando sale en forma de verbo, es exquisita, elegante, se curva como las letras.  Llorar con las letras de una canción, hasta temblar. Llorar sin motivos, en una muestra de que se es un ser enteramente pasional. 
Así que me escribo a mí misma para que, dentro de muchos años, cuando me tropiece con este texto, pueda sonreír, y recuerde el momento exacto, la sensación de la lágrima al borde de los ojos, el amor que sentí y las esperanzas que siempre tuve. Para que quién quiera que lea esto sepa que fui, que sentí, aunque en ese momento ya no sea, aunque en ese momento no exista en lo físico. 
Nunca se deja de existir en lo mental 
si se ha esforzado uno lo suficiente 
para ser recordado con bondad.

Gracias por cosas como esta. Gracias.

16 jun. 2015

A lo mejor ser soñador es ser iluso. Mejor ser iluso que conformista.

Música.

¿Qué estamos haciendo con el mundo?
Quisiera creer que las cosas va a mejor. Que el sudor de la frente de tanta gente, que levantarse del asiento, son acciones que en algún momento mereceran la pena.
Escribir esto aquí no sirve de nada. Ya lo sé. Nada de lo que yo haga va a servir de nada, porque no tengo la fuerza suficiente, de manera individual, como para cambiar nada. 
Pero no por eso voy a parar. No por eso voy a rendirme. Hace muchos años, en el colegio, vi un documental sobre el calentamiento global. No sé cuantos años tendría. Ocho quizás. Le dije a un par de compañeros de clase; hagamos algo. Vamos a poner carteles por las calles, vamos a intentar protestar. Todos dijeron que no serviría de nada, porque solo teníamos ocho años, y nadie hace caso a los niños de ocho años. Y es verdad. Pero que importan la verdad, la razón, la posibilidad, cuando se tienen las ganas de un soñador. 
No puedo dejarme arrastrar por la idea de que no voy a servir de nada, porque entonces sería como dejarme morir. Y si algo es la vida, es una lucha contra la muerte. Hay que vivir luchando. Porque si no luchas, si no tienes esperanza, habrás desaparecido del mundo antes de empezar.
Nunca pierdas la esperanza de cambiar al mundo porque se puede.
Te juro que se puede.

29 abr. 2015

Quédate conmigo en la playa.

Como describir la sensación en lo hondo del estómago. Tengo una especie de ansiedad cuando pienso en ti de manera profunda, un dolor en el corazón que no es dolor. Mi actividad favorita es jugar al cíclope contigo. Jugar como lo hacía Julio Cortazar, con tu ojos. No sé cuantas veces te he dicho ya que me pierden tus ojos. Cuando los miro, hay una serenidad, se me instaura una marea en el pecho, como de no querer retirarla de ahí jamás.
No me quites ese mar. No me lo quites. 

23 mar. 2015

Satélite.

Escucha Satelline-Guster mientras lees este relato.

Flotando sobre la Vía Láctea, estás tú.
Y si intento encontrarte en medio del universo, me topo con un asteroide que se aproxima más rápido de la cuenta a mi pecho.

Dime por favor, que podría hacer sin ti.
Sin tu cuerpo hecho de polvo y Big Bang recorriendo mi piel hecha de estrellas.
Eres como un satélite, alrededor de mi cabeza, todo el día flotando, todo el día observandome. La Luna pero hecha de arterias.

Me muero por  tocarte y abrazarte como los anillos hacen con Saturno.
Pero tu no eres Saturno, no eres Marte, no eres Júpiter. Eres mi sátelite.
(Selo para siempre, por favor).

28 ene. 2015

Hijos de un mismo dios.

"Si somos hijos
hijos de un mismo dios
por qué siempre caen los mismos
por qué".
Macaco.

Quiero un mundo donde no haga falta denunciar la libertad. Un mundo donde estar cuerdo no sea un reto. Y poder querer si restrinciones, sin normas, sin parámetros que nos obligan a decidir hasta que punto lo estamos haciendo bien o mal.
Nos dicen que tenemos que aguantarnos con lo que tenemos, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Nos dicen incluso que hemos amado demasiado.
¿Cuál es el secreto para ser feliz en un espacio y un tiempo dónde creces y vives dentro de cuatro paredes tan pequeñas que si queremos salir de ellas solo puede ser con la mente?

Rechazan la imaginación,
rechazan la voz,
porque es lo único que el pueblo tiene.
Lo único que no nos pueden quitar.

24 oct. 2014

Molinos de viento.

Es como
tener un zoologico en el estómago y un mar en los ojos. 
Y no sé lo que le pasa a mi cuerpo que se encuentra en estado constante de paz. Dicen que la felicidad es difícil de encontrar pero estas sensaciones que se me acumulan en cada fibra de la piel son plenas. 
Después de muchos años de lucha, después de muchos años de estar mal, haciendo cosas que odiaba, con gente que odiaba, me he encontrado. He empezado a descubrirme y tengo que decirlo: me gusta. Me gusta quien soy un como soy y lo que puedo llegar a ser. Y sobre todo me gusta que tú estés aquí. Conmigo. Me gusta saber que aún nos queda tanto por vivir que se nos va a quedar el tiempo corto, que pese a todo lo que llevo contigo no me canso de ningún centímetro de ti.
Y si pudiese apostar contra los males de la vida, lo haría. Lo haría si sé que estais tú y todas las personas a las que quiero detrás, porque por vosotros,
por vosotros derrotaría a todos los molinos del viento del mundo.

24 jul. 2014

Apogeo.

Es esa sensación de verte en el espejo y sonreirte después de muchos días en los que apenas podías echarte un vistazo por el rabillo del ojo, encerrada en un agujero profundo de cuyo fondo en algún momento te levantaste y empezaste a escalar.
Es esa sensación de que, después de tanto tiempo, has aprendido a sonreirle a los lunares de tu cara y a los ojos que antes no te gustaban, y las opiniones de los demás causan una opresión tan pequeña en tu pecho que la olvidas a los pocos segundos. 
Y si antes odiabas el futuro porque no lo entendías, y tenías piedras en el camino que no sabías como levantar, ahora incluso te apetece saltarlas porque te elevas más alto que nunca.
Es esa sensación de satisfacción plena, de saber quién eres (o estar en el camino a descubrirlo), y tirar hacia delante con el mundo y todos los que quieran venirse detrás.
Es esa sensación de apogeo tan parecida a la felicidad.
Confianza la llaman.

12 jul. 2014

Como una bomba en cuenta atrás.

 
Hay música palpitando

Y no sé que hacer
si no te tengo entre mis brazos.
Porque siento que cuando te vas
se me mueren los sentimientos y
se me acaban las cosquillas en el estómago.

Y me duele en todos lados si pienso en ti y no puedo abrazarte, y se me acaba el aire de pensar que estás en otro lugar lejos de mí donde mis labios no pueden disfrutar hasta el último centímetro de tu boca. Dicen que hay pocas energías inagotables pero hazme caso si te digo que mi corazón no ve la manera de dejar de amarte. Y que cuando te veo, aunque sea solo un fragmento de ti, el pronunciar de una palabra o un hoyuelo en la mejilla, se me acaban las palabras y el cuerpo se me llena y explota como una bomba que llevaba demasiado tiempo en cuenta atrás.

Y yo también cuento hacia atrás
los lunares de tu espalda
como si fueran constelaciones
en un universo infinito.

14 may. 2014

Ir de rojo cuando la vida va de gris.

"Es algo que suele suceder con los muertos: lamentas no haberles dicho a tiempo cuánto los amabas, lo necesario que te eran. Cuando alguien imprescindible se va de tu lado, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales".
Señora de rojo sobre fondo gris, 
Miguel Delibes.

He perdido el sentido de la orientación y tengo un dolor en el pecho que se me ha extendido a todo el cuerpo. A mi alrededor, el mundo gira. Parece una canica con la que alguien ha jugado, retenida en el bucle constante del cambio.
Y si me busco, no me encuentro. Me asfixio entre el resto de los cuerpos y me pierdo una vez más (si es que alguna vez me encontré). No quiero estar así toda la vida. No quiero estar todos los días pensando en lo que no hice o en lo que por imposición tengo que hacer. Pero no encuentro forma de aliviar este dolor en el pecho, no sé como arrancarmelo sin que el mismo acto de hacerlo me duele aún más.
A veces me entran ganas de morirme porque al menos dejaré de existir de forma definitiva. Pero si hay algo a lo que le tengo más miedo que al dolor es a la muerte. No es por valentía por lo que sigo aquí, es porque soy una cobarde. Me da miedo morirme sin haber vivido, me da miedo que nunca pueda encontrarme y al final desaparecer sin saber quien era.
Sin haber existido de verdad.

2 mar. 2014

Al final del camino.

"Con mucho esfuerzo pude
colgar la lámpara entre tantas flores" 
Masaoka Shiki.


Míranos. 
Somos carne mezclada con saliva y algo de imaginación.
Somos una pareja de perdidos en medio del mundo.
No sabemos lo que queremos ni a por lo que vamos pero aún así seguimos luchando por ello. A lo mejor nuestro futuro es incierto y nuestros sueños son tan abstractos que amenazan con desaparecer. A lo mejor vivir de lo que amamos es tan difícil que habrá que subir mil y una montañas hasta lograrlo.
Pero lo lograremos. Lo lograremos porque nos tenemos el uno al otro y tenemos a la esperanza. Y los tres podemos llegar tan lejos que el resto del mundo nos perderá de vista.

11 feb. 2014

Tú (me) estás pasando.

Tú eres el punto donde convergen todas mis necesidades y
si pienso mucho en ti, lloro. Lloro porque recuerdo cada centímetro de tu boca y la calidez de tus manos y de como se cierran tus dedos entre mis dedos. Y de como me susurras, al oído, y pese a que esas palabras no las ha oído nadie más, para mí han sonado tan altas que retumban una y otra vez en mi pecho.
Dicen que el amor se acaba. Que nunca dura de verdad. Pero déjame jurarte aquí y ahora que cuando te miro a los ojos quiero viajar por ese universo durante años luz, porque mientras haya una chispa a la que me pueda aferrar, seguiré caminando hasta llegar al final de tu mirada (o me moriré en el intento).

6 ene. 2014

Alto a los arrebatos.

Si te gusta besarlo, hazlo donde y como quieras. Te dirán que debes mantener la compostura, se sentirán incómodos e intentaran hacerte sentir mal por amar. La gente aparta la cara ante un beso y sin embargo mantiene los ojos ante una patada. 
Si tu corazón late más rápido que el de los demás por esos ojos, y si quisieras perseguirlos al fin del mundo, y colgarte de su sonrisa hasta quedarte sin saliva ¿Por qué parar, por qué volver al ritmo normal cuando tienes el placer en el paladar y las ganas en el pecho?
Vive la vida de tal forma que cuando mueras lo hagas sabiendo que no dejaste ningún sueño sin cumplir. Haz lo que te pida el corazón y no el cerebro, deja de guiarte por el ¿qué dirán? y sigue más el ¿qué siento? Y, sobre todo, lleva a cabo locuras por amor y no te arrepientas, porque es el sentimiento más bonito del que podrás disfrutar jamás.

Feliz 2014 a todos y soñad más que nunca
(porque lo imposible solo tarda un poco más).

18 nov. 2013

Tus cadenas.

Nos dicen lo que tenemos que hacer desde que nacemos. Nos enseñan lo que ellos aprendieron, olvidando que en algún momento de su pasado también rompieron las normas. Nos obligan a dejar de soñar, a centrarnos. (Estudia una carrera que no te gusta para trabajar en algo que no te gusta porque gente que no te gusta te dijo lo que tenías que hacer).
Memoriza enormes parrafadas para sacar buena nota en un examen.
Estudia algo que te dé mucho dinero y poca felicidad.
Llega tarde a casa porque el ordenador te dijo "un poco más".
Y cuando te mueras, muérete solo, sin haber cumplido ninguno de tus sueños, con un matrimonio roto, unos hijos que apenas te conocieron y un fajo de billetes en el bolsillo.
Muérete solo.


2009-2017. Todos los derechos reservados a Ali Alina.