Carta a todas tus cadenas.

Hoy publico dos entradas por teneros tanto tiempo en silencio. Siento mucho cómo  se me va la cabeza, aquí tenéis compensación. (Por favor, no obviéis la una por la otra, las dos están hechas con el mismo amor):

¿Puede alguien oírme?
Estoy en el fondo de la oscuridad, allí donde guardáis las discusiones y los malos recuerdos. Tengo frío, estoy desnuda y además se me empieza a gastar la voz.
Me conocéis. Estoy segura de que me conocéis. Dejarme aquí es cómo abandonar vuestro último halo de vida, la poca esperanza que os quedaba. Querría llorar, pero nunca he tenido lágrimas. Y si las tuviese, ya se habrían gastado.
Venid a rescatarme, por Dios.
No creo que pueda aguantar mucho más.

Fdo: La Libertad.

9 comentarios:

Claudiettha J.V. dijo...

Hermosa y perfecta la verdad :)

Kristalle dijo...

que bonita la entrada!!!

andii* dijo...

No nos queda opción que ir a rescatarla y huir con ella.

abrazos ( de oso )

VANESSA dijo...

Te ha quedado precioso!
Besoss

Blanca Ferrer dijo...

Me ha encantado. Es simple, pero a la vez conmovedor. Y sí, muchas veces dejamos a la libertad arrinconada, desgañitándose para dejarse oír...

Un beso

*VERO* dijo...

No olvido tu blog, espero leer algo nuevo pronto.

Ana dijo...

No me esperaba para nada el final. Da un giro totalmente distinto a la historia, muy filosófico ;)
¡Un besito, Ali, me ha encantado!

Paula Lillo dijo...

Que buena! Me ha encantado lo que escribes. Gracias de nuevo por pasarte por mi blog y vuelve siempre que quieras.
Un beso :)

Maite dijo...

Esta entrada es buenísima. Cada día me extraña menos ese tecleo automático de tu url cada vez que me apetece leer algún blog. Te sigo desde hace mucho, cuando yo tenía muy vivo y actualizado mi blog, y aunque ya no sea así, siempre da un gusto tremendo pasarse por aquí y ver que sigues escribiendo tan bien como recordaba. Ni se te ocurra dejarlo, y muchas gracias por esta entrada dónde las palabras gritan por si solas.

2009-2016. Todos los derechos reservados a Alicia Alina.