Como se siente el amor de verdad.

Tat no sabía que pasaba cuando pensaba en él. A veces, tenía ganas de matarlo y otras de comérselo a besos. Si pensaba en sus gestos le latía el corazón más deprisa de lo normal y las neuronas en su cerebro colisionaban. Y claro que lo odiaba. Lo odiaba tanto como lo amaba, por hacerle sentir tantas cosas a la vez, hacerla sentir humana.
Se hubiese comparado con la luna y el sol de no haberse sentido tan pequeña a su lado. Y era una paradoja porque era ese sentimiento de vulnerabilidad lo que los unía. Él tenía su corazón, el corazón de una chica con mil y una murallas.
Murallas que había destrozado una y otra vez solo para recordar el olor de su pecho.
 

4 comentarios:

Erika M dijo...

"Se hubiese comaprado con la luna y el sol de no haberse sentido tan pequeña a su lado" Dioos me encanto. Esa horrible contracción de amar y odiar, de no poder sentir y sentirlo todo como si fuese a explotarte el corazón y tu cabeza se apaga en revolución.

Erika M dijo...

"Se hubiese comaprado con la luna y el sol de no haberse sentido tan pequeña a su lado" Dioos me encanto. Esa horrible contracción de amar y odiar, de no poder sentir y sentirlo todo como si fuese a explotarte el corazón y tu cabeza se apaga en revolución.

Laura Drop R. dijo...

Ahora mismo me siento totalmente identificada con Tat...
¡Un beso enorme!

Aellai dijo...

Oh, Tat.
Y la canción que rompe corazones.
Precioso texto.

abrazos ( de oso )

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