Echémosle la culpa a la luna.

Te llamé a las cuatro de la mañana para ver si estás bien, porque soñé que morías. Nunca hay que fiarse de las pesadillas, pueden hacerse realidad. Tu teléfono comunicaba. Me dolía el corazón y tuve que repetirme que todo iba bien cuatrocientas cincuenta y tres veces. A la sexta llamada descolgaste. 
-¿Qué coño haces, Mar?
-Quería oír tu voz para asegurarme de que estabas bien.
Te enfadaste conmigo por despertarte. Me dijiste que no pensaba las cosas. Que creerme los sueños era cosa de palurda. Que ahora no podías dormir. Y después nos quedamos hablando durante horas. Yo feliz y tú vivo. Vivo.

21 comentarios:

Isi LPP dijo...

Y esa tranquilidad te hizo seguir viva a ti también.

¡Besos!

carlosmxax dijo...

bonito relato, y eso es muy cierto a veces hay que creerles a los sueños...
recuerdo uno que soñaba que me cortaban las manos, y despertaba muy agitado tocándome las manos...

saludos!

-Melina dijo...

Que lindo relato, y mucho más el final. :)

Micaela dijo...

Pase por lo mismo una vez, es horrible, y cuando por fin compruebas de que esta vivo, no puedes evitar reírte. Tiene cierta gracia la entrada jaja.

Pitufa dijo...

Haay pensé que el relato iba a terminar mal, pero por suerte tiene un final feliz.

SMSC dijo...

Yo también pensé que iba a terminar mal, pero por suerte te llenó de vida, aunque con ello conllevara un disgusto..

Utopía dijo...

Sin palabras *-*
Si a mí me hubiera ocurrido eso también hubiera llamado a la persona.
Me ha enamorado el texto, de verdad :)
Un abrazo :3

Eme. dijo...

Pues sí, nos sirve con que esté vivo. Porque mientras estemos vivos, podemos hacer cualquier cosa.

camila neyra dijo...

me encanto definitivamente! segui escribiendo asi!>(

sophie dijo...

hermosoooooo

Dany nphenix dijo...

Muy bueno, como siempre.
Me encantan tus microrelatos.
Besos.

eliale dijo...

Las pesadillas igual que los sueños se pueden volver realidad


me gusta

;)

un abracito nena


tenía tiempo sin visitarte


Tu diseño es hermoso

andii* dijo...

Todo con tal de que esté vivo. Todo con tal de oír su voz y saber que esta bien.
Y ese dolor y sufrimiento que se tiene que guardar uno mismo dentro de su alma.
Me fascinó el texto, hace tiempo que no me pasaba, los exámenes me están matando D:

abrazos ( de oso )

Lyla dijo...

¿Cuánto hacía que no entraba y me dejaba seducir por tus palabras? Un montón, demasiado grande.
Y me encanta el diseño, siempre, lo vas cambiando, y uno es mejor que el otro. O igual. No sé, pero me encanta.
Este, no por el diseño, sino sobretodo por tus palabras, es mi blog preferido.

Yo no creo que creerse los sueños sea cosa de palurda.

Me gusta que a pesar de que lo ha pasado mas por la pesadilla, acaba teniendo el premio de hablar con él durante horas :)

Así es, después de una tormenta hace siempre buen tiempo

Baby Peach dijo...

Algunos sueños son tan semenjantes a nuestras vidas que por un momento pensamos que se pueden hacer realidad. Un saludo

Baby Peach dijo...

Algunos sueños son tan semenjantes a nuestras vidas que por un momento pensamos que se pueden hacer realidad. Un saludo

Anaid Sobel dijo...

No se deben infravalorar las pesadillas, pueden ser portadoras de noticias que no queremos escuchar.
Aunque se enfadara, valía la pena la pequeña broma para saber si estaba vivo.
Vivo.

hollow circus♥ dijo...

VIVIR es lo importante, uno nunca debe ignorar eso aunque aca de donde soy dicen que cundo sse sueña con la muerte de alguien es por que vivira mucho maass :3

Myself ~ dijo...

Adoro la manera en la que escribes.
Te sigo (:
Saludos desde http://le-reve-couleur.blogspot.com/ :D

Lucía dijo...

Esa tranquilidad de saber que fue un sueño nada más, es indescriptible.

Un besito y hermoso blog!, hacia mucho que no pasaba por aca.

Lish• dijo...

Hacía tiempo que no me perdía por el mundo de Blogger y me alegra saber que aún sigues por aquí, con tus historias cortas, sacando sonrisas y llenando vacíos. Y este, relato en particular me ha recordado a una de las escenas de Sputnik, mi amor de Haruki Murakami, y no sé, es bonito.

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