28 ene 2010

Crónicas de estar por casa IV

Cuento los pasos que doy, y el tiempo se me hace eterno.
Uno, dos, tres, cuatro... mis calcetines de rayas negras aparecen cada tres segundos. Mi pelo rojo caído y yo mirando hacia el suelo, obteniendo solamente la visión de la madera pintada de negro.No me doy cuenta de que salgo del dormitorio, y que la luz se va extinguiendo poco a poco. La puerta entornada no impide que siga dando pasos... de forma que esto no se acabe nunca. Como si fuera un vals desafortunado, los pasos de la vida que andamos casi sin querer, casi sin darnos cuenta. Izquierda, derecha... Esquivo el cojín, los libros abiertos y desparramados, la lluvia de zapatos... y al fin la luna alumbra mi cara.
Las converse de adolescente parecen ya corroídas y viejas. Y aunque ya no estoy en casa, ¡vamos! como si estuviera. Y sigo hacia adelante, caminando a duras penas por la acera, esperando cruzarme con alguien en aquella noche oscura y pesada, pero la luz de la farola es la única que responde a mis quejas.
De repente otros pies, y levanto la cabeza, y  te encuentro a ti. Ahora solamente soy capaz de quedarme anonada, cansada, mirando sus ojos somnolientos. Y en ese instante soy capaz de decir "gracias" con un simple gesto.

Vallerie

DIME... NIÑA



Trazos... que no son nada, simplemente pinceladas absurdas con las que intentamos soñar. Trazos... un nuevo día de melancólicas sonrisas, donde de nuevo miramos con cara de añoranza aquello que no llegamos nunca a de verdad, observar.

Y la mirada de una niña fija, impertérrita... una mirada de ojos azules fría y que aguanta tras ella algo más que un pasado, algo más que una simple coincidencia.

¿Por qué le tocó a ella vivir en este mundo despreciado, humillado, hundido? ¿Por qué tuvo que entornar, de nuevo, esa melancólica sonrisa de la que no quiero más que olvidarme?

24 ene 2010

Casi sin darme cuenta.

El tiempo pasa lento. Lento mientras arrastro los pies y me deshago en mi misma, casi sin darme cuenta.
Lento mientras los latidos de mi corazón hace que me desmorone como un castillo de arena poco solidificado, hecho por un niño cualquiera en una playa que solo funciona en verano.
Deshacer, desmoronar, todo se rompe, todo se frena. Ahora solo quedo yo sola, con mi cuerpo cualquiera, con mi alma, con mi sed y con mi calma, con mis ojos y también, con mi pena.

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22 ene 2010

Crónicas de estar por casa III

Si quieres que me estremezca, no voy a hacerlo.
Me encamino hacia la ventana y oteo el horizonte distorsionado por la lluvia. Nada; como siempre. Solamente veo un árbol casi desnudo que acumula nieve casi derretida por el invierno. Un coche pasa ante mí, manchándome de prisas. Me sacudo, pero el traje blanco ha quedado convertido en el cuello de una jirafa que habita en la sabana. Tomo el té, y de repente dan las cinco. Me acuerdo entonces de que dejé mi zapato de cristal en la puerta del vecino, esperando tal vez que saliese y llamase a mi timbre, pero de nuevo no oigo más que el sonido de un pájaro que canturrea en la copa del árbol, muerto de frío.Me enfundo en mi albornoz y salgo de la habitación a oscuras, tanteando, dejando el vestido blanco en el alféizar, fundiéndose con el paisaje blanco y negro de aquella tarde desdichada.

Claro como el agua.


De nuevo me niego a entender algo que está ante mí, claro como el agua. Ahora sé porque tu piel de seda no es capaz de rozarme, porque tus ojos se cierran cada vez que ven mi rostro aparecer. De nuevo digo no, negándome a aceptar que nuestras vidas se han cruzado y que separarlas será lo que tu y yo denominamos imposible. De nuevo digo no... y la palabra negativa se me escapa, casi sin querer, al cogerte de la mano y escaparme contigo camino a la luna.

21 ene 2010

CRONICAS DE ESTAR POR CASA II

Ando en soledad, y con la soledad me marcho.
Cierro mis puertas al mundo, y me apasiono arrinconado.

En un rincón de la cocina, mientras el sonido de la olla express se cuela por mi oído y me hace temblar, tal vez del frío que siento cuando todo mi cuerpo se estremece.

Ando en soledad, y con la soledad me marcho.
Cierro mis puertas al mundo, y me apasiono arrinconado.

Crónicas de estar por casa I

La respiración entrecortada hace que mi pecho suba y baje al son de la música que sale por los altavoces. Me tumbo en la cama y cierro los ojos. Dejo que el silencio me invada, que los latidos de mi corazón sean todo lo que se escuche, pero el sonido estridente de la guitarra hace que abra de nuevo los ojos. Los timbales de la canción 13 me impiden conciliar el sueño.
Ando en zapatillas por la casa, dejando arrastrar los pies casi al mismo tiempo que mis suspiros. Creo que todo se va a acabar aquí y me tumbo el el suelo. El frío me aserta de lleno. Estoy cansada, solamente quiero descansar, tumbarme en mi cama. Entiendo que la soledad son astillas que se clavan poco a poco en el corazón... y que ya no pueden salir más. Y yo estoy sola, cansada de la rutina diaria, de la vida... así que me levanto y me dirijo al teléfono. ¿Estás ahí, María? Pero el contestador me hiere como un caramelo dulce.
El número al que llama no está disponible, si lo desea puede dejar su mensaje después de oír la señal.
Y ahí me veis, seca y agarrotada, impasible por fuera, rota por dentro. Apostillada en el sofá, de nuevo pensando entre las mantas en mi Babia particular.

18 ene 2010

ANÁLISIS ABSTRACTO DE UNA NOTICIA DE PERIÓDICO RARA


Cuando... unos años atrás, en la calle, sobre el asfalto.
Dónde... en un pueblecito donde los niños andan con chancletas.
Cómo... saltando, bailando, gritando de felicidad.
Por qué... porque se sienten libres e inocentes.
Quién... los niños descalzos sobre la acera.
Jugando sin cesar, en su mundo de doble vuelta, en su mundo que no es más que una mentira, una mentira color rosa de la que por desgracia pronto saldrán.
Qué... ha ocurrido que un coche llega de repente y frena.
Y frena porque ha encontrado papeles desperdigados abandonados, llenos de dibujos infantiles con lápices de cera.


TÍTULAR: Los niños libre.
ENTRADILLA: El flujo de energía de los niños hace que la vida sea, de nuevo, algo extrañamente maravilloso.


Y el registro ligüístico, que no es ni tan siquiera estándar, el registro de los pájaros al volar.

Subjetivo u objetivo: ¡¿hay algo más subjetivo que la mirada infantil de un niño, por ejemplo, ante la guerra?!

El juego de aprender en el que nunca confiamos.




11 ene 2010

No... y nunca más.

No.

¿Por qué lo niego todo? ¿Por qué no soy capaz de enfrentarme, de una vez por todas, a algo que sé que está ahí, antes mí, esperando ser descubierto para hundirme?

No.

Y cierro los ojos, flexionando mi cuerpo, me tumbo en el suelo frío y grito una y otra vez la misma palabra, negándome a comprender, a sentir, a saber la verdad.

No.

El reloj que marca la hora está parado, porque todo el mundo está esperando ¿esperándo a qué, a quién? A mí... sinónimo de nadie.

No.

El tiempo que se me escapa entre las manos, y yo que sigo con mi maquiavélico cuento, pensando que todo esto no es más que un sueño malo, una pesadilla. Me niego a comprender.

No.

El destino, el final... todo se esfuma, porque aunque no quiera comprenderlo, al final, pasa.

No...

Y pasa porque una niña tonta, pequeña y frágil, pensó que si se negaba a entender, la cosa desaparecería, pero al abrir los ojos siguió allí, cada vez más peligrosa.

No.

Porque aunque vio como todo acababa, siguió sin creerlo, una cajita llena de soluciones que a la vez era un misterio, y esa caja que se iba alejando poco a poco con el problema resuelto no llegó a tomarla entre sus manos nunca, porque la verdad siempre es mucho más cruel, es más fácil engañarnos a nosotros mismos.

No.

Y mientras el amanecer lúgubre aparecía, casi pillándola por sorpresa, esbozó una tonta sonrisa y entre sus labios que sabían a sal por las lágrimas se pudo escuchar una voz...
Y negándose a comprender, cuatro palabras de manifiesto;

No... y nunca más.

9 ene 2010

OJALÁ

Ojalá que nos hundamos en el mar salado de Junio.... juntos. Ojalá que el tiempo no nos diga adiós tan rápido como a otros. Ojalá que podamos sonreír antes del final al menos mil veces. Ojalá que soñemos, bailemos y nos pintemos la cara de colores... rojo, azul, blanco...

Vidas paralelas



Por que todo el mundo es igual... y no saben más que repetir movimientos ya existentes. Por que todo el mundo es igual... y se engañan pensando que tienen algo de peculiar, distraídos y diferentes.

Tumblr_llkitxdok81qhyz5yo1_500_largeY yo que observo desde mi ventana miles de rostros que no voy a volver a ver, miles de caras que antes me fascinaban. Y como es poder vivir entre miles de personas sin saber que vida lleva cada una. Hay veces que me fascino cuando giro la cara y veo un hombre de barba larga a mi derecha, una mujer hablando por un móvil a la izquierda. Y cuando aparte la mirada seguirán ahí, a lo suyo, y vivirán su vida como yo la mía. Tal vez el hombre de la barba se tropezará con una piedra, alguien le ayuden a levantarse, cogerá un autobús lleno de gente y comerá con su mujer en casa. Y la otra... ejecutiva, llegará tarde a la reunión porque en el aeropuerto hubo un atraso, pedirá disculpas agachando la cabeza y se sentará en una mesa de cristal junto a veinte ejecutivos más, discutirán de política y del estado, y ninguno saldrá ganando.

Y ahora que me acerco a la tienda de ropa, veo a la dependienta, vestida de negro, con la camisa de mangas corta, saturada hasta las trancas, cansada de estar allí, apostillada tras el mostrador dando miles de veces el ticket de compra, cogiendo entre sus manos billetes que no se puede quedar. Y también, mientras paseo por la calle, veo bloques de pisos cuyos habitantes seguramente me habré encontrado alguna vez, pero en los que ahora ni siquiera pienso o reparo. Y seguramente haya visto alguna vez a mi profesora de Matemáticas antes de que lo fuera, a mi futuro novio o a la niña que siempre está en el parque. Quién sabe si entre esas personas hay un ángel, un demonio, o un escritor de palabras. Quién sabe si el que pasa a tu lado es profesor, arquitecto, médico o albañil...

¿Quién sabe? Vidas paralelas que nunca podrán encontrarse.